La columna de Natalia González destaca la controversia en torno a la obra de Gonzalo Valenzuela, que fue cancelada debido a protestas de actrices, evidenciando la tensión entre libertad de expresión y la cultura de la funa.
Un reciente fallo judicial en Chile ha declarado ilegales las funas, resaltando la importancia de proteger las libertades individuales y los derechos humanos en un contexto democrático.